"Si una obra no causa estruendo, no provoca el disgusto de un par de teóricos desfasados, no vale la pena y sirve cuando mucho para decorar la sala de alguna copetuda nueva rica que busca combinarla con los muebles". Flora Francola hace un "Homenaje a la Pacateria" reinante en los grandes salones, cátedras, y demás círculos élites, recordando un poco los movimientos plásticos subversivos.
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| "Los Disidentes" |
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Invitación a la exposición Homenaje a la Cursilería.
Del grupo de arte subversivo El Techo de la Ballena.
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¿Cómo me atrevo a decir esto? Me he visto
envuelta en conversaciones donde mi público pierde interés pues no quieren
escuchar críticas sino halagos vacíos. Podría nombrar profesores y también a
sus súbditos, pero estas letras valen más que una acusación. No tengo que
justificarme.
Lo lamentable del asunto es que la conceptualización y el sentido de la expresión se convierte en un pequeño punto en la agenda de formación de artistas visuales y no hay conexión real entre lo que se estudia en historia. El Dadá, el cambio de paradigmas a través del bombardeo visual de un lenguaje reinterpretado y asumido como propio. Estoy hablando de que hasta estos días se le sigue llamando obra de arte, al retrato posado común y silvestre sin ningún vestigio de humanidad, o peor aún, la fotocopia a creyón Faber Castell de la portada del CC de algún rockstar de moda (…) Yo le he perdido el respeto a los que se autoconfinaron en las categorías de dibujante, pintor, escultor. Es una lastima limitarse a una disciplina definida por los canones establecidos en los milochoscientos. Las etiquetas son solo útiles para saber la fecha de vencimiento de lo que se compra en el supermercado.
Lo lamentable del asunto es que la conceptualización y el sentido de la expresión se convierte en un pequeño punto en la agenda de formación de artistas visuales y no hay conexión real entre lo que se estudia en historia. El Dadá, el cambio de paradigmas a través del bombardeo visual de un lenguaje reinterpretado y asumido como propio. Estoy hablando de que hasta estos días se le sigue llamando obra de arte, al retrato posado común y silvestre sin ningún vestigio de humanidad, o peor aún, la fotocopia a creyón Faber Castell de la portada del CC de algún rockstar de moda (…) Yo le he perdido el respeto a los que se autoconfinaron en las categorías de dibujante, pintor, escultor. Es una lastima limitarse a una disciplina definida por los canones establecidos en los milochoscientos. Las etiquetas son solo útiles para saber la fecha de vencimiento de lo que se compra en el supermercado.
El arte es la digestión de una realidad
dinámica y polimórfica.
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Algunos integrantes del Círculo Surrealista. París, 1922.
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Critíco lo que la empiria me ha enseñado y lo transmito como puedo a las generaciones nóveles que están adentrándose en la diversidad y la polémica del arte contemporáneo. Resignarse al salón, al taller y la facultad,
no ha sido nunca una respuesta consistente, vivímos días perturbadoramente
acelerados y no hay nada más triste que un grupo de poetas que ignoran la
estética visual y que quienes transitan por la plástica hagan caso omiso del
valor de las palabras. Aquí estamos para cambiar el mundo, no hay duda; somos mas
fuertes juntos, lo dice la historia y como ejemplo el Círculo Surrealista, Los
Disidentes o más cerca, El Techo de la Ballena. Éste es el momento y lo
sabemos.
Como dice Trent Reznor:
El Arte es Resistencia.
El Arte es Resistencia.
Notas del Autor:
Círculo
Surrealista. Grupo de artistas y escritores, algunos provenientes del Dadá que
promovían la creación automática, sin filtros sociales ni morales. Incluyó a Jean Arp, , Salvador
Dalí, Paul Eluard, Joan Miró y André Bretón. Este último escribe el manifiesto en 1924.
Los Disidentes. artistas
venezolanos Jesús Soto, Perán Erminy, Mateo Manaure, Alejandro Otero, Carlos
Cruz Diez, Pascual Navarro, Rubén Núñez, Armando Barrios y Omar Carreño, quienes
se ven obligados a viajar a París, por la situación política en Venezuela, asi
como por los paradigmas empleado en las escuelas de arte. A través la
creación de un manifiesto, este grupo impulsó el asentamiento del llamado Abstraccionismo Geométrico, como un modo de rechazo a las formas convencionales
del arte.
El Techo de la Ballena. Movimiento
que se constituyó a comienzos del año 1961; con sede en un simple garaje de la
urbanización El Conde, de Caracas, una exposición titulada “Para restituir el Magma”. El grupo se definió como un
estallido más que como una escuela o una estética coherente, por su capacidad
para aglutinar por breve tiempo a un conjunto de creadores jóvenes entre
quienes se contaron algunos de los narradores y poetas que habrían de llevar a
cabo la renovación literaria contemporánea de Venezuela. Estuvo integrado
por Juan Calzadilla, Francisco Pérez Perdomo, Efraín Hurtado, Caupolicán
Ovalles, Dámaso Ogaz, Edmundo Aray, Jacobo Borges o Carlos Contramaestre, Adriano González León, Salvador
Garmendia, entre otros. Prueba la imantación mostrada en el primer quinquenio
de los sesenta.



















¡Excelente! Sin duda una buena perspectiva, el arte no debe estancarse, debe evolucionar, impactar. Muy buen artículo.
Flora, me encantó el trabajo que hiciste con este post. Compartimos opinión. Me alegra cuando nuestros manifiestos coinciden.